






Tenemos toda la información disponible y no sabemos nada. Gastamos tiempo construyéndonos templos virtuales a nosotros mismos. Santo Facebook adonde tengo mi propia capilla. Prendamos las velitas del modem y hagamos una plegaria por nosotros mismos, ojala que Google perdone nuestra alma en el día del juicio final. Dejen de ver su propio perfil, yo se que lo hacen.
Dejo acá 1 uso más productivo para la navegación diaria por la red:
FreeRice: Si, creeanlo o no es posible luchar en contra de la hambruna mundial desde el asiento de su computadora. Por cada respuesta correcta se donan 10 granos de arroz.

Vean lo que encontré en google.

Yo también tengo una foto a los 3 años llorando encima de un tipo disfrazado de conejo de pascua pero no me puedo quejar, no era nada comparado con este personaje. Que bueno tener un lugar adonde poder enseñarle al mundo esta injusticia.
Hoy le hago honor al dibujo ajeno. Nunca están de más los conejitos suicidas de Andy Riley.

No llores Marion, los dinosaurios solo pueden ser dibujos. Hace 10,923,810,239 años existieron, eran parte de la historia antes de la historia, la pre-historia, pero desafortunadamente ya no están entre nosotros. Una lluvia cósmica de meteoritos nos privo de mucha diversión y ahora la única forma de satisfacer nuestra curiosidad es con fosiles que solo nos dan una versión rayos equis de todo el asunto. Lastimosamente tenemos que conformarnos con lidiar con su pariente más cercano, las aves. Ojala algún iguanadon aplastara a Tokio de una zapatada. Estoy segura que en secreto esa es la muerte ideal de cualquier japonés, yo también estaría orgullosa de ser asesinada por un ser que dicen estar extinto.

“GRRRAWR” dijo el Oso que no estaba feliz. No sabía que hacer porque a pesar de su apariencia tierna a veces tenia impulsos crueles. Tenía un pelaje hermoso pero también tenia garras asesinas. Era gordito, de carácter abrazable pero con unos colmillos del tamaño de mi dedo gordo (del pie). Que confuso haber nacido con tan contradictorias características. La dualidad no es motivo de celebración.